CODIGO DE CAMPEON
(Pr. Cristian Jara)


Apocalipsis 3:7 dice: "Escribe el ángel de la iglesia en Filadelfia, esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra y cierra y ninguno abre". ¡¡Gloria al Nombre de Jesús!! Diga conmigo: "es tiempo de sobrepasar los límites".

Si el Espíritu Santo nos lleva a un nuevo límite, es que estamos siguiendo el curso natural del crecimiento. Dios siempre nos va a llevar a un límite para meternos a una nueva dimensión. Cuando usted sienta que se está aproximando a su gigante porque está pronto a pasar a una nueva dimensión. Un límite no es un problema, un límite es una gran oportunidad.

La iglesia del Señor es llevada al límite porque está cerca de una puerta hacia una nueva dimensión y el que tiene la llave te esta diciendo: esa llave abre y abre definitivamente y cuando cierra, cierra definitivamente. Diga conmigo: "Jesús tiene una llave, el campeón tiene una llave", el Cristo tiene la llave, el Santo, el verdadero tiene una llave y no es cualquier llave, es la llave de David. David tuvo llave, vamos a ver qué pasó con esa llave, qué significa esa llave. Puedo adelantarle que es una llave de victoria definitiva, es la misma llave luego tomó el Cordero de Dios porque si esa llave abre, abre definitivamente, y si esa llave cierra, cierra definitivamente. Existe un pensamiento tan ridículo en relación a lo que dice la Biblia. Hay gente que se imagina a Pedro como el conserje del cielo. Jesús le dijo "Yo te doy las llaves del Reino", pero cuando no hay revelación hay problemas. Las llaves son símbolo de propiedad, usted es propietario, usted tiene autoridad, una llave te da autoridad. Pedro no es el conserje del cielo, Pedro es uno de los 24 que están depositando sus coronas delante del cordero de Dios, del que venció, del campeón, del paladín del Dios, del que tuvo la unción para dar la victoria definitiva, el Cristo, el ungido de Dios para la victoria definitiva.

Luego de preguntar a sus discípulos "¿Quién creen ustedes que soy yo? Pedro inspirado por el Espíritu Santo le revela su naturaleza: ""Tu eres el cristo". El señor le dijo, porque me reconociste en mi naturaleza yo te tengo un premio, te voy a entregar una llave, la llave del reino, y con esa llave, todo lo que atares en la tierra, será atado en el cielo y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo. El mensaje fue: Pedro, pronto vas a usar esa llave, no es para que se quede en el bolsillo.

Cuando a mí me dieron las llaves de mi casa, todavía no me entregaban la casa para habitarla, primero me entregaron la llave, así me dijeron: Señor, usted es el dueño, no importa que la casa esté vacía. Pronto entraría con esa llave a caminar "como Pedro por mi casa" ¿Sabe cuando usó la llave Pedro? Cuando salió de Pentecostés ¿Qué hizo el apóstol? Abrió el Reino cuando en el Aposento Alto estaban los 120, miró la gloria, la unción del Espíritu Santo, bajaron lenguas como de fuego y todos vivieron la experiencia nueva del poder de la unción del Espíritu Santo. Dice Hechos que Pedro en pie, note usted, el mismo que se había escondido después de huir del huerto al ser arrestado Jesús, el mismo que había negado a Jesús tres veces, el mismo que estaba muerto de espanto escondido, ahora se pone en pie arriesgando la vida para decirles a los que habían crucificado a Jesús que habían cometido el error de sus vidas. Al salir del Pentecostés, Pedro abrió una nueva dimensión del reino con la llave que el Maestro le dio. Las palabras de Jesús fueron proféticas para ese momento, nada de consejería, es una llave a una nueva dimensión y Pedro la usó. Tres mil personas preguntaron a Pedro "qué hacemos". Ellos recibieron al Señor, mil por cada negación, mil nuevos creyentes por cada negación del apóstol. Dios le dijo: con esta llave tu debilidad se multiplica por mil, ese es el poder de la llave, de aquel que ata en la tierra y ata en el cielo, el que desata en la tierra y desata en el cielo. Por eso Pedro cuando llega al templo le dice al cojo de nacimiento: "No tengo oro ni plata, pero lo que yo tengo te doy". Así iban Pedro con Juan, ven la necesidad. El que tiene llaves de Dios no es indiferente. Bueno, no tengo dinero, dijo Pedro, pero mi gran tesoro te lo doy, lo acabo de estrenar saliendo del aposento alto. Dice la Biblia que extendiendo su brazo, su diestra con la llave, lo tomó del brazo y al instante se le afirmaron las piernas. Cuando sacas la llave puedes afirmar piernas, Dios nos envió a afirmar piernas, hay mucha gente que necesita ser afirmada en sus piernas. Dios necesita paladines en este tiempo y tú eres uno, yo soy otro, no por nosotros mismos, sino por que seguimos al campeón de campeones, Jesucristo el Señor, el que tiene la llave, el Santo. La llave es la unción, la llave es el poder de Dios, esa unción que supera los limites. Pedro era otro hombre después del Pentecostés, Pedro era de una estatura mucho mayor. Pasar por el Aposento Alto te da autoridad, ¿usted quiere llaves?, tiene que pasar por el Aposento Alto.

Pedro sacó el campeón que había dentro de él. Hay un campeón que está escondido dentro de ti. El Señor necesita que demos al máximo nuestro potencial, por eso cuando usted y yo llegamos a un límite no es un problema, es una oportunidad, cuando llegamos a una puerta es para abrirla, porque El tiene la llave. El Señor mismo nos entregó el ejemplo de derrotar todos los límites, su último límite fue la muerte y la venció, por eso el Santo dice: Yo tengo la llave. Dios ha colocado potencial en ti, que es único, irrepetible, es tuyo, Dios te lo entregó y ahora debes descubrirlo, debes desarrollarlo porque Dios lo puso ahí. Cuando Jesús volvió a Nazareth sus vecinos dijeron ¿y este es el hijo del carpintero? Mira como habla, mira como se expresa. Jesucristo fue un ejemplo en desarrollar su potencial. Jesús superó la media y usted debe romper el estatus quo. No podemos ser los mismos que hace un año. Usted no puede tener el mismo lenguaje, no nos puede dar lo mismo las necesidades de las personas.

Esa pregunta se sigue repitiendo hoy ¿no es este el hijo del carpintero? Así preguntan los vecinos, porque cuando hay unción hay transformación de vidas, cuando la llave está se entra a nuevos niveles. Esa pregunta se sigue usando hoy. Mucha gente que dice ¿no era este el matrimonio roto?, ahora están felices, hay una llave de felicidad que la entrega el Padre. ¿No era este el drogadicto?, ¿no era este el borracho, el que estaba en banca rota? Gloria a Dios, hay llaves que trasforman el estado de las cosas, nuevas dimensiones. Diga así: "Yo estoy en desarrollo, yo estoy en ascenso, yo me voy a manifestar". También hay otra pregunta que nos serviría mucho hacérnosla y es qué dicen mis vecinos de mí, ¿me ven creciendo?, o es que aún tengo las llaves en el bolsillo ya tanto oxidadas… ¿Estás listo para que el campeón que hay dentro de ti se desarrolle?

Isaías 22:22, dice que "la llave de David es la llave de Jerusalén", ¿Cómo se conoce a Jerusalén?, como la ciudad de Dios. David fue el primer propietario de Sión, David fue el primero que recibió la llave de Jerusalén, a los 30 años fue propietario de Jerusalén, pero antes él debió desarrollar al máximo su potencial y este siervo de Dios sí que supo romper limites. Tener llaves no es gratis, te va a costar algo. Hay que recorrer un camino. La llave de David y la llave que recibió Jesús en Apocalipsis es la misma llave, es una llave de campeonato. "Y pondré la llave (dice el profeta) de la casa de David en su hombro". Está profetizando a Jesús. La llave de la casa de David (Jerusalén) será puesta en el hombro del Señor. Le pregunto ¿qué llevó Jesucristo en el hombro? La cruz, ¿Con que Jesucristo venció a la muerte? La cruz fue la llave de tu salvación y mi salvación, la respuesta definitiva, el triunfo definitivo la cruz.

Un gigante llamado Goliat estuvo 40 días estuvo gritándoles a los ejércitos de Dios. Vamos hablar de los límites. "Denme un hombre, denme un campeón", ese grito se escucha hasta hoy querida iglesia. Hay un gigante en el mundo que dice; dame un hombre, dame una mujer, 40 días, mañana y tarde, 80 veces, pero ese sería el ultimo limite que David antes de entrar en una nueva etapa en su vida. Debería usar la llave que le había entregado el profeta Samuel cuando le derramó el aceite en su cabeza, su propio Pentecostés. Para llegar a ese momento veo a David como un hombre que debió superar limites, limites que hoy son muy comunes, como el mal ambiente familiar, David supo lo que era eso, David no era un niño consentido, no era un niño mimado, a lo mejor carente del afecto necesario. David venció el límite del clima familiar adverso.

David superó el limite de tener frente a él a Goliat, me imagino que David tenía rabia, Goliat gritaba todo los días denme un campeón, ¿quién era el campeón natural de ese tiempo? Saúl, ¿Cierto que molesta un poco cuando tomas el lugar de aquel no lo toma? Todos sabían que era Saúl el que debía peliar con Goliat, Saúl era de hombros arriba más alto que cualquiera, ¿Quién era el campeón que debía pelear con Goliat?, Saúl, no era otro, no era este joven de 17 años, pero Saúl esta en su tienda viendo TV cable. Cuidado con ver cable cuando hay un desafío que asumir, cuidado con estar con el control remoto en la mano cuando son tiempos de ir al mundo y manifestarse. David superó otro limite, el limite de una armadura que no le servía, le pusieron la armadura de Saúl, David era un muchacho, a David le pusieron el casco y se daba vuelta y el casco quedaba donde mismo. David dijo sáquenme esto, yo no estoy acostumbrado a esto, cosas, estrategias, armas, que sirvieron antes, pero ahora no sirven, son cosas viejas que pueden ser limites. El vino nuevo no cae sobre paredes viejas, tienes que renovar tu mente, hay que renovar el entendimiento, porque hay un vino nuevo listo. Creo que Dios nos ama tanto que prefiere no hacernos daño con el vino nuevo.

Otro límite que veo es que David superó las burlas del gigante. Usted como yo hemos pasados momentos en el que se levanta el gigante y te dice ¡no vas a poder!, mírame, estoy lleno de bronce, tengo una lanza de 6 kilos, no vas a poder. Te levantas todas las mañanas, sales de tu casa y el gigante está parado en la puerta de tu casa y te dice; no vas a poder con tu matrimonio, no vas a poder con tu cuenta corriente, no vas a poder con tu ministerio…Pero tienes que decirle como le dijo David, yo te voy a vencer y voy a cortar tu cabeza y tu cuerpo se lo voy a dar de comer a las aves del cielo, David tenía una llave y estaba hirviendo en unción.

Yo le quiero hablar brevemente de tres cualidades que veo en David y que debemos aplicar.

1) Debes Saber Quien Eres: Dice la Biblia que Saúl invito a David al palacio porque era un buen músico, pero David era más que un músico, David era un guerrero, sabe lo que me impacta de este relato, que un criado se dio cuenta quién era David. Dijo: "Rey hay un músico que toca excelente, es un guerrero excelente, valiente y Jehová está con él". Se nota cuando tienes llaves, se nota cuando hay unción, David fue invitado a palacio porque era un buen músico, pero David empezó a descubrir quién era, se comenzó a perfilar, después David usaría su arpa como elemento de ministerio, pero su ministerio estaría marcado por la conquista. Saúl le dio espacio porque no se imagino jamás que este joven de 17 años podría hacerle sombra. El músico empezó a ganar terreno, a caminar en la línea de descubrir quién era, Saúl lo transformó en su escudero. Para comenzar a perfilarte en el camino de la unción debes empezar a familiarizarte con su identidad. Me imagino a David limpiando las armas, familiarizándose con lo que iba a marcar su ministerio, por eso papá, póngale temprano las armas en frente a sus hijos, póngale la Biblia al frente, vaya a la librería y cómprele una Biblia de Niños. A mi hija la familiarizo con las armas, le leo la Biblia cuando tiene sueño, no le leo el Tevegrama. Afirmemos la identidad de nuestros hijos físicos y ministeriales. Tienes que conocerte a ti mismo, las cosas pequeñas te llevaran a las cosas grandes, los pequeños pasos tienen destino, te encaminan a algo grande, al familiarizarte con las armas te encaminas hacia tu propósito, hacia tu destino.

2) Debes desarrollar el Potencial: David fue un hombre conforme al corazón de Dios y yo creo que los hombres conforme al corazón de Dios se desarrollan, crecen en Cristo. Como a todo padre, me gusta ver a mi hija crecer, crecer linda, sana, ése es el deseo de Dios, por eso el Padre se alegra cuando los hijos crecen sanos y fuertes. David era un hombre que desarrolló su potencial. Su padre le dijo: anda, llévate estos 37 kilos de grano para a tus hermanos. Veo a David lleno de asignaciones, pastor, luego era músico, escudero y ahora un encargado administrativo, lo veo moviéndose en distintas áreas de desarrollo de potencial y ojo que cuando alguien está en movimiento, desarrollando su potencial en Dios, siempre va haber un Eliab esperándolo. Cuando David llegó al campo de batalla, su hermano Eliab le dijo, ¿Qué haces aquí, para qué vienes y dónde dejaste las ovejas? Fíjese, no importa cuan bien lo hagas, no importa cuan bendecido estés, no importó que Eliab haya sido testigo presencial de cómo Samuel ungía a David como rey de Israel, siempre habrá un Eliab esperándote, si te pones es movimiento no lo veas como un problema, véalo como una oportunidad para su crecimiento. David no volvió a su padre llorando, diciéndole: papá, mi hermano Eliab no me comprende, papá mira lo que me dijo mi hermano, David no hizo eso, David tenia una fe activa, una unción activa, no es una unción académica, entiéndalo bien, no es una unción de salón, no se iba a detener, David se apartó de Eliab. Cuando usted vea a un Eliab apártese, perdónelo en su corazón y siga, porque su destino es más grande que Eliab. El te va hacer grande a ti. Por todo lo que te diga Eliab no te quitará ni un centímetro, tu estatura te la da Dios.

3) Debes asumir que el día de tu oportunidad llegó: Tiene que llegar el momento en que pongas en práctica todo lo que has aprendido. David era un joven de 17 años en medio de un ejercito profesional pero inútil, gente inútil, no hacían lo que tenían que hacer, pero cuando llega el día, cuando Dios te pone en el escenario preciso, es tu día, es tu oportunidad para demostrar que tienes la llave, te enfrentas ahí y dices: tengo llaves, porque pasaste un proceso. Cuando tienes una llave primero la unción afecta tu visión, todos los demás estaban viendo un gigante, David estaba viendo a un enano, por eso cuando declaramos algo en fe ¿ves a un gigante o a un enano? Lo segundo es que afecta tus oídos. En este tiempo no hay espacio para la indiferencia, no hay espacio para el conformismo. David escuchaba algo que nadie estaba escuchando, David recorría las líneas de batalla y decía: cómo es posible, que nadie escucha lo que él esta diciendo, ¿no escuchan la provocación a Dios, es que nadie se da cuenta? Así esta pasando hoy, Dios esta levantando a sus campeones que están diciendo: qué está pasando, hablo de gente de Dios radical que está escuchando la voz de Dios y dice ¿Qué esta pasando?, esto no puede seguir así, y le dicen al gigante: yo te mataré, te venceré y cortaré tu cabeza.

La llave de David es la llave de Jerusalén. Llegó el momento de usarla y Saúl dijo a David, ¡que Jehová este contigo! Y se fue a su tienda a ver cable, como diciendo "que sea lo que Dios quiera". Las apuestas estaban 1.000.000 a 1. Y ahí iba este flaco de 17 años, con un vestido corto mientras Goliat estaba lleno de bronce y hierro. Era una batalla atípica, los dos bandos separados por un valle. David toma 5 piedras y el gigante comienza a burlarse. Me imagino a David mirándolo y pensando: Te voy a vencer y te voy a comer como pan, eres un enano, te venceré, te cortaré la cabeza. Comenzó a correr David y fíjese en un detalle, la Biblia dice que el gigante caminaba, el gigante se confió, el diablo estaba muy confiado, como en Jerusalén mil años después ¿Se está dando cuenta hacia dónde voy? Donde el Señor le pondría el pie encima derrotándolo definitivamente. David metió su mano en la bolsa y sacó su llave, no era una piedra, era una llave que dio en la frente gigante. Veo a David parado encima del cadáver del gigante, con autoridad le saca la espada y cumple con la profecía, le cortó la cabeza. Fíjese lo que dice en 1º Samuel 17:54, entrega un detalle importante, no menor, dice que David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén y las armas las puso en su tienda. Hay dos observaciones; primero David tenía 17 años y recién a los 30 conquistaría Jerusalén y segundo David no tenía tienda, no estaba invitado a esa batalla, había llegado a repartir la merienda.

David venció al gigante y anduvo 13 años con la cabeza y se la llevó a Jerusalén en un acto profético impresionante, porque luego, mil años después, el Señor Jesús enfrentaría a su propio gigante, tomaría la llave de David y la pondría en su hombro, la llave de la cruz, para poner su pie sobre la cabeza de la serpiente en forma definitiva en el monte de la calavera, el gólgota. Lo derrotó completa y totalmente, la llave de la casa de David es la llave que tomó el campeón de campeones, aquel que fue obediente hasta la cruz y el venció al Diablo por usted y por mi, El es el campeón, la unción de aquel que derrota al enemigo, la unción de aquel que vence, David dijo: yo te venceré y te cortaré tu cabeza, y fue el mismo pensamiento que tuvo el Señor Jesús, yo lo venceré y le cortaré la cabeza, se decía a si mismo el Señor mientras avanzaba con su llave en el hombro, mientras el gigante se burlaba saboreando su victoria. Satanás pensó que cada latigazo, cada lanza, cada clavo, la corona de espina, iban a terminar con Jesús para siempre, pero las armas del diablo son el motivo de la Gloria de Jesús hoy. Por sus llagas ahora somos sanos. Aleluya, el Señor Todopoderoso le ha cortado la cabeza al Diablo ¡¡y con su propia espada!!, por eso dice la Biblia que las armas del gigante David las puso en su tienda, como trofeos de guerra. Lo mismo hizo el Señor Jesús al decir: Consumados es. Apocalipsis 12 dice que "ellos, -usted y yo- le han vencido (al gigante), por la sangre del cordero". Sepa usted esto, usted tiene la llave, atrévase a superar los límites.