Apocalipsis 3:7 dice: "Escribe el ángel de la iglesia en Filadelfia, esto dice el Santo,
el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra y cierra y
ninguno abre". ¡¡Gloria al Nombre de Jesús!! Diga conmigo: "es tiempo de sobrepasar
los límites".
Si el Espíritu Santo nos lleva a un nuevo límite, es que estamos siguiendo el curso
natural del crecimiento. Dios siempre nos va a llevar a un límite para meternos a una
nueva dimensión. Cuando usted sienta que se está aproximando a su gigante porque
está pronto a pasar a una nueva dimensión. Un límite no es un problema, un límite
es una gran oportunidad.
La iglesia del Señor es llevada al límite porque está cerca de una puerta hacia una
nueva dimensión y el que tiene la llave te esta diciendo: esa llave abre y abre
definitivamente y cuando cierra, cierra definitivamente. Diga conmigo: "Jesús tiene
una llave, el campeón tiene una llave", el Cristo tiene la llave, el Santo, el verdadero
tiene una llave y no es cualquier llave, es la llave de David. David tuvo llave, vamos
a ver qué pasó con esa llave, qué significa esa llave. Puedo adelantarle que es una
llave de victoria definitiva, es la misma llave luego tomó el Cordero de Dios porque
si esa llave abre, abre definitivamente, y si esa llave cierra, cierra definitivamente.
Existe un pensamiento tan ridículo en relación a lo que dice la Biblia. Hay gente que
se imagina a Pedro como el conserje del cielo. Jesús le dijo "Yo te doy las llaves del
Reino", pero cuando no hay revelación hay problemas. Las llaves son símbolo de
propiedad, usted es propietario, usted tiene autoridad, una llave te da autoridad. Pedro
no es el conserje del cielo, Pedro es uno de los 24 que están depositando sus coronas
delante del cordero de Dios, del que venció, del campeón, del paladín del Dios, del
que tuvo la unción para dar la victoria definitiva, el Cristo, el ungido de Dios para la
victoria definitiva.
Luego de preguntar a sus discípulos "¿Quién creen ustedes que soy yo? Pedro
inspirado por el Espíritu Santo le revela su naturaleza: ""Tu eres el cristo". El señor
le dijo, porque me reconociste en mi naturaleza yo te tengo un premio, te voy a
entregar una llave, la llave del reino, y con esa llave, todo lo que atares en la tierra,
será atado en el cielo y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo.
El mensaje fue: Pedro, pronto vas a usar esa llave, no es para que se quede en el
bolsillo.
Cuando a mí me dieron las llaves de mi casa, todavía no me entregaban la casa
para habitarla, primero me entregaron la llave, así me dijeron: Señor, usted es el
dueño, no importa que la casa esté vacía. Pronto entraría con esa llave a caminar "como Pedro por mi casa" ¿Sabe cuando usó la llave Pedro? Cuando salió de
Pentecostés ¿Qué hizo el apóstol? Abrió el Reino cuando en el Aposento Alto estaban
los 120, miró la gloria, la unción del Espíritu Santo, bajaron lenguas como de fuego
y todos vivieron la experiencia nueva del poder de la unción del Espíritu Santo. Dice
Hechos que Pedro en pie, note usted, el mismo que se había escondido después de
huir del huerto al ser arrestado Jesús, el mismo que había negado a Jesús tres veces,
el mismo que estaba muerto de espanto escondido, ahora se pone en pie arriesgando
la vida para decirles a los que habían crucificado a Jesús que habían cometido el
error de sus vidas. Al salir del Pentecostés, Pedro abrió una nueva dimensión del
reino con la llave que el Maestro le dio. Las palabras de Jesús fueron proféticas para
ese momento, nada de consejería, es una llave a una nueva dimensión y Pedro la
usó. Tres mil personas preguntaron a Pedro "qué hacemos". Ellos recibieron al Señor,
mil por cada negación, mil nuevos creyentes por cada negación del apóstol. Dios le
dijo: con esta llave tu debilidad se multiplica por mil, ese es el poder de la llave, de
aquel que ata en la tierra y ata en el cielo, el que desata en la tierra y desata en el
cielo. Por eso Pedro cuando llega al templo le dice al cojo de nacimiento: "No tengo
oro ni plata, pero lo que yo tengo te doy". Así iban Pedro con Juan, ven la necesidad.
El que tiene llaves de Dios no es indiferente. Bueno, no tengo dinero, dijo Pedro, pero
mi gran tesoro te lo doy, lo acabo de estrenar saliendo del aposento alto. Dice la Biblia
que extendiendo su brazo, su diestra con la llave, lo tomó del brazo y al instante se
le afirmaron las piernas. Cuando sacas la llave puedes afirmar piernas, Dios nos envió
a afirmar piernas, hay mucha gente que necesita ser afirmada en sus piernas.
Dios necesita paladines en este tiempo y tú eres uno, yo soy otro, no por nosotros
mismos, sino por que seguimos al campeón de campeones, Jesucristo el Señor, el
que tiene la llave, el Santo. La llave es la unción, la llave es el poder de Dios, esa
unción que supera los limites. Pedro era otro hombre después del Pentecostés, Pedro
era de una estatura mucho mayor. Pasar por el Aposento Alto te da autoridad, ¿usted
quiere llaves?, tiene que pasar por el Aposento Alto.
Pedro sacó el campeón que había dentro de él. Hay un campeón que está escondido
dentro de ti. El Señor necesita que demos al máximo nuestro potencial, por eso
cuando usted y yo llegamos a un límite no es un problema, es una oportunidad,
cuando llegamos a una puerta es para abrirla, porque El tiene la llave. El Señor mismo
nos entregó el ejemplo de derrotar todos los límites, su último límite fue la muerte y
la venció, por eso el Santo dice: Yo tengo la llave. Dios ha colocado potencial en ti,
que es único, irrepetible, es tuyo, Dios te lo entregó y ahora debes descubrirlo, debes
desarrollarlo porque Dios lo puso ahí. Cuando Jesús volvió a Nazareth sus vecinos
dijeron ¿y este es el hijo del carpintero? Mira como habla, mira como se expresa.
Jesucristo fue un ejemplo en desarrollar su potencial. Jesús superó la media y usted
debe romper el estatus quo. No podemos ser los mismos que hace un año. Usted no
puede tener el mismo lenguaje, no nos puede dar lo mismo las necesidades de las
personas.
Esa pregunta se sigue repitiendo hoy ¿no es este el hijo del carpintero? Así preguntan
los vecinos, porque cuando hay unción hay transformación de vidas, cuando la llave
está se entra a nuevos niveles. Esa pregunta se sigue usando hoy. Mucha gente que
dice ¿no era este el matrimonio roto?, ahora están felices, hay una llave de felicidad
que la entrega el Padre. ¿No era este el drogadicto?, ¿no era este el borracho, el
que estaba en banca rota? Gloria a Dios, hay llaves que trasforman el estado de las
cosas, nuevas dimensiones. Diga así: "Yo estoy en desarrollo, yo estoy en ascenso,
yo me voy a manifestar". También hay otra pregunta que nos serviría mucho hacérnosla
y es qué dicen mis vecinos de mí, ¿me ven creciendo?, o es que aún tengo las llaves
en el bolsillo ya tanto oxidadas… ¿Estás listo para que el campeón que hay dentro
de ti se desarrolle?
Isaías 22:22, dice que "la llave de David es la llave de Jerusalén", ¿Cómo se conoce
a Jerusalén?, como la ciudad de Dios. David fue el primer propietario de Sión, David
fue el primero que recibió la llave de Jerusalén, a los 30 años fue propietario de
Jerusalén, pero antes él debió desarrollar al máximo su potencial y este siervo de
Dios sí que supo romper limites. Tener llaves no es gratis, te va a costar algo. Hay
que recorrer un camino. La llave de David y la llave que recibió Jesús en Apocalipsis
es la misma llave, es una llave de campeonato. "Y pondré la llave (dice el profeta)
de la casa de David en su hombro". Está profetizando a Jesús. La llave de la casa
de David (Jerusalén) será puesta en el hombro del Señor. Le pregunto ¿qué llevó
Jesucristo en el hombro? La cruz, ¿Con que Jesucristo venció a la muerte? La cruz
fue la llave de tu salvación y mi salvación, la respuesta definitiva, el triunfo definitivo
la cruz.
Un gigante llamado Goliat estuvo 40 días estuvo gritándoles a los ejércitos de Dios.
Vamos hablar de los límites. "Denme un hombre, denme un campeón", ese grito se
escucha hasta hoy querida iglesia. Hay un gigante en el mundo que dice; dame un
hombre, dame una mujer, 40 días, mañana y tarde, 80 veces, pero ese sería el ultimo
limite que David antes de entrar en una nueva etapa en su vida. Debería usar la llave
que le había entregado el profeta Samuel cuando le derramó el aceite en su cabeza,
su propio Pentecostés. Para llegar a ese momento veo a David como un hombre que
debió superar limites, limites que hoy son muy comunes, como el mal ambiente
familiar, David supo lo que era eso, David no era un niño consentido, no era un niño
mimado, a lo mejor carente del afecto necesario. David venció el límite del clima
familiar adverso.
David superó el limite de tener frente a él a Goliat, me imagino que David tenía rabia,
Goliat gritaba todo los días denme un campeón, ¿quién era el campeón natural de
ese tiempo? Saúl, ¿Cierto que molesta un poco cuando tomas el lugar de aquel no
lo toma? Todos sabían que era Saúl el que debía peliar con Goliat, Saúl era de
hombros arriba más alto que cualquiera, ¿Quién era el campeón que debía pelear
con Goliat?, Saúl, no era otro, no era este joven de 17 años, pero Saúl esta en su
tienda viendo TV cable. Cuidado con ver cable cuando hay un desafío que asumir,
cuidado con estar con el control remoto en la mano cuando son tiempos de ir al mundo
y manifestarse. David superó otro limite, el limite de una armadura que no le servía,
le pusieron la armadura de Saúl, David era un muchacho, a David le pusieron el casco
y se daba vuelta y el casco quedaba donde mismo. David dijo sáquenme esto, yo no
estoy acostumbrado a esto, cosas, estrategias, armas, que sirvieron antes, pero
ahora no sirven, son cosas viejas que pueden ser limites. El vino nuevo no cae sobre
paredes viejas, tienes que renovar tu mente, hay que renovar el entendimiento, porque
hay un vino nuevo listo. Creo que Dios nos ama tanto que prefiere no hacernos daño
con el vino nuevo.
Otro límite que veo es que David superó las burlas del gigante. Usted como yo hemos
pasados momentos en el que se levanta el gigante y te dice ¡no vas a poder!, mírame,
estoy lleno de bronce, tengo una lanza de 6 kilos, no vas a poder. Te levantas todas
las mañanas, sales de tu casa y el gigante está parado en la puerta de tu casa y te
dice; no vas a poder con tu matrimonio, no vas a poder con tu cuenta corriente, no
vas a poder con tu ministerio…Pero tienes que decirle como le dijo David, yo te voy
a vencer y voy a cortar tu cabeza y tu cuerpo se lo voy a dar de comer a las aves del
cielo, David tenía una llave y estaba hirviendo en unción.
Yo le quiero hablar brevemente de tres cualidades que veo en David y que debemos
aplicar.
1) Debes Saber Quien Eres: Dice la Biblia que Saúl invito a David al palacio porque
era un buen músico, pero David era más que un músico, David era un guerrero, sabe
lo que me impacta de este relato, que un criado se dio cuenta quién era David. Dijo: "Rey hay un músico que toca excelente, es un guerrero excelente, valiente y Jehová
está con él". Se nota cuando tienes llaves, se nota cuando hay unción, David fue
invitado a palacio porque era un buen músico, pero David empezó a descubrir quién
era, se comenzó a perfilar, después David usaría su arpa como elemento de ministerio,
pero su ministerio estaría marcado por la conquista. Saúl le dio espacio porque no
se imagino jamás que este joven de 17 años podría hacerle sombra. El músico empezó
a ganar terreno, a caminar en la línea de descubrir quién era, Saúl lo transformó en
su escudero. Para comenzar a perfilarte en el camino de la unción debes empezar
a familiarizarte con su identidad. Me imagino a David limpiando las armas,
familiarizándose con lo que iba a marcar su ministerio, por eso papá, póngale temprano
las armas en frente a sus hijos, póngale la Biblia al frente, vaya a la librería y cómprele
una Biblia de Niños. A mi hija la familiarizo con las armas, le leo la Biblia cuando tiene
sueño, no le leo el Tevegrama. Afirmemos la identidad de nuestros hijos físicos y
ministeriales. Tienes que conocerte a ti mismo, las cosas pequeñas te llevaran a las
cosas grandes, los pequeños pasos tienen destino, te encaminan a algo grande, al
familiarizarte con las armas te encaminas hacia tu propósito, hacia tu destino.
2) Debes desarrollar el Potencial: David fue un hombre conforme al corazón de
Dios y yo creo que los hombres conforme al corazón de Dios se desarrollan, crecen
en Cristo. Como a todo padre, me gusta ver a mi hija crecer, crecer linda, sana, ése
es el deseo de Dios, por eso el Padre se alegra cuando los hijos crecen sanos y
fuertes. David era un hombre que desarrolló su potencial. Su padre le dijo: anda,
llévate estos 37 kilos de grano para a tus hermanos. Veo a David lleno de asignaciones,
pastor, luego era músico, escudero y ahora un encargado administrativo, lo veo
moviéndose en distintas áreas de desarrollo de potencial y ojo que cuando alguien
está en movimiento, desarrollando su potencial en Dios, siempre va haber un Eliab
esperándolo. Cuando David llegó al campo de batalla, su hermano Eliab le dijo, ¿Qué
haces aquí, para qué vienes y dónde dejaste las ovejas? Fíjese, no importa cuan bien
lo hagas, no importa cuan bendecido estés, no importó que Eliab haya sido testigo
presencial de cómo Samuel ungía a David como rey de Israel, siempre habrá un Eliab
esperándote, si te pones es movimiento no lo veas como un problema, véalo como
una oportunidad para su crecimiento. David no volvió a su padre llorando, diciéndole:
papá, mi hermano Eliab no me comprende, papá mira lo que me dijo mi hermano,
David no hizo eso, David tenia una fe activa, una unción activa, no es una unción
académica, entiéndalo bien, no es una unción de salón, no se iba a detener, David
se apartó de Eliab. Cuando usted vea a un Eliab apártese, perdónelo en su corazón
y siga, porque su destino es más grande que Eliab. El te va hacer grande a ti. Por
todo lo que te diga Eliab no te quitará ni un centímetro, tu estatura te la da Dios.
3) Debes asumir que el día de tu oportunidad llegó: Tiene que llegar el momento
en que pongas en práctica todo lo que has aprendido. David era un joven de 17 años
en medio de un ejercito profesional pero inútil, gente inútil, no hacían lo que tenían
que hacer, pero cuando llega el día, cuando Dios te pone en el escenario preciso, es
tu día, es tu oportunidad para demostrar que tienes la llave, te enfrentas ahí y dices:
tengo llaves, porque pasaste un proceso. Cuando tienes una llave primero la unción
afecta tu visión, todos los demás estaban viendo un gigante, David estaba viendo a
un enano, por eso cuando declaramos algo en fe ¿ves a un gigante o a un enano?
Lo segundo es que afecta tus oídos. En este tiempo no hay espacio para la indiferencia,
no hay espacio para el conformismo. David escuchaba algo que nadie estaba
escuchando, David recorría las líneas de batalla y decía: cómo es posible, que nadie
escucha lo que él esta diciendo, ¿no escuchan la provocación a Dios, es que nadie
se da cuenta? Así esta pasando hoy, Dios esta levantando a sus campeones que
están diciendo: qué está pasando, hablo de gente de Dios radical que está escuchando
la voz de Dios y dice ¿Qué esta pasando?, esto no puede seguir así, y le dicen al
gigante: yo te mataré, te venceré y cortaré tu cabeza.
La llave de David es la llave de Jerusalén. Llegó el momento de usarla y Saúl dijo a
David, ¡que Jehová este contigo! Y se fue a su tienda a ver cable, como diciendo "que
sea lo que Dios quiera". Las apuestas estaban 1.000.000 a 1. Y ahí iba este flaco de
17 años, con un vestido corto mientras Goliat estaba lleno de bronce y hierro. Era
una batalla atípica, los dos bandos separados por un valle. David toma 5 piedras y
el gigante comienza a burlarse. Me imagino a David mirándolo y pensando: Te voy
a vencer y te voy a comer como pan, eres un enano, te venceré, te cortaré la cabeza.
Comenzó a correr David y fíjese en un detalle, la Biblia dice que el gigante caminaba,
el gigante se confió, el diablo estaba muy confiado, como en Jerusalén mil años
después ¿Se está dando cuenta hacia dónde voy? Donde el Señor le pondría el pie
encima derrotándolo definitivamente. David metió su mano en la bolsa y sacó su
llave, no era una piedra, era una llave que dio en la frente gigante.
Veo a David parado encima del cadáver del gigante, con autoridad le saca la espada
y cumple con la profecía, le cortó la cabeza. Fíjese lo que dice en 1º Samuel 17:54,
entrega un detalle importante, no menor, dice que David tomó la cabeza del filisteo
y la trajo a Jerusalén y las armas las puso en su tienda. Hay dos observaciones;
primero David tenía 17 años y recién a los 30 conquistaría Jerusalén y segundo David
no tenía tienda, no estaba invitado a esa batalla, había llegado a repartir la merienda.
David venció al gigante y anduvo 13 años con la cabeza y se la llevó a Jerusalén en
un acto profético impresionante, porque luego, mil años después, el Señor Jesús
enfrentaría a su propio gigante, tomaría la llave de David y la pondría en su hombro,
la llave de la cruz, para poner su pie sobre la cabeza de la serpiente en forma definitiva
en el monte de la calavera, el gólgota. Lo derrotó completa y totalmente, la llave de
la casa de David es la llave que tomó el campeón de campeones, aquel que fue
obediente hasta la cruz y el venció al Diablo por usted y por mi, El es el campeón,
la unción de aquel que derrota al enemigo, la unción de aquel que vence, David dijo:
yo te venceré y te cortaré tu cabeza, y fue el mismo pensamiento que tuvo el Señor
Jesús, yo lo venceré y le cortaré la cabeza, se decía a si mismo el Señor mientras
avanzaba con su llave en el hombro, mientras el gigante se burlaba saboreando su
victoria. Satanás pensó que cada latigazo, cada lanza, cada clavo, la corona de
espina, iban a terminar con Jesús para siempre, pero las armas del diablo son el
motivo de la Gloria de Jesús hoy. Por sus llagas ahora somos sanos. Aleluya, el Señor
Todopoderoso le ha cortado la cabeza al Diablo ¡¡y con su propia espada!!, por eso
dice la Biblia que las armas del gigante David las puso en su tienda, como trofeos
de guerra. Lo mismo hizo el Señor Jesús al decir: Consumados es.
Apocalipsis 12 dice que "ellos, -usted y yo- le han vencido (al gigante), por la sangre
del cordero". Sepa usted esto, usted tiene la llave, atrévase a superar los límites.