Lo más entretenido es dar una buena noticia, ver las caras de sorpresa y llenas de sonrisas, ojos esperanzados llenarse de lagrimas y emoción. Se dice que una mujer tiene su boca llena de palabras y por último cuando el río suena es porque piedras trae, Dios no da puntada sin hilo, fuimos creadas para hablar, instruir, aconsejar, advertir, denunciar y por eso no debemos callar. Dios tiene todo dispuesto, solo que a este gran don de hablar, debemos aplicar la virtud divina de la sabiduría y prudencia.
En la Biblia se escribió de dos mujeres que fueron a ver el sepulcro de Jesús, pero un ángel responde a sus curiosidades, anunciándoles de la resurrección del que buscaban. Había anhelos en ellas de buscar a Jesús, pero encontraron al Cristo resucitado, inmediatamente corrieron y anunciaron esta hermosa noticia a los discípulos. Dios uso a la MUJER.. Para propagar esta hermosa noticia.
La sociedad y sus desafíos a silenciado a la mujer ante su familia, pues es una madre ausente, una esposa agotada por el trabajo diario, por la competencia y el consumismo, apartándose del contexto divino. Es necesario dejar el sepulcro vacío de la sociedad y encontrar a Cristo lleno de vida que nos guía al gran propósito de su creación. ¡No callar!.. para intuir a sus hijos de los principios que edifican el hogar. No debemos callar, mas bien proclamemos aliento al casado y agobiado. No debemos callar frente a las injusticias, mentira y maldad, es por este llamado de Dios que no debemos callar la verdad y la vida que es Cristo Jesús.
Alejandra Díaz.